Disfagia en el Adulto Mayor

ISRAEL HERNÁNDEZ
ISRAEL HERNÁNDEZ
Conforme llegamos a edades avanzadas en la vida empezamos a presentar deterioro de ciertas funciones como pérdida visual, auditiva, alteraciones del equilibrio, disminución en el volumen de la voz y alteraciones en la deglución.

Dra. Adriana Rivas Mercado

Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello

La disfagia es la dificultad para la deglución y es causa de complicaciones nutricionales y respiratorias que modifican la calidad de vida de los pacientes. La disfagia orofaríngea afecta hasta al 13% de la población mayor de 65 años y al 51% de las personas mayores en casas de asistencia.

Los adultos mayores presentan varias condiciones que contribuyen a presentar disfagia:

  • Pérdida de masa muscular, la cual empieza desde los 50 años y ocurre en todo el músculo esquelético del cuerpo, incluyendo músculos de la lengua, la laringe y el cuello.
  • Las glándulas salivales no tienen el mismo funcionamiento, la cantidad y calidad de la saliva no es la misma.
  • La dentadura no es la misma, existe pérdida de piezas dentales o prótesis y masticar se vuelve complicado.
  • La comida ya no sabe igual, nuestras papilas gustativas también pierden sensibilidad con el tiempo.
  • Polifarmacia (tomar muchas medicinas; para la presión, Diabetes, colesterol o triglicéridos, corazón, tiroides, estómago, articulaciones y huesos).
  • Cambios propios las enfermedades crónicas que presentan muchos pacientes (Diabetes Mellitus, enfermedades neurológicas, cáncer, cambios en la columna cervical).

El paciente con disfagia orofaríngea puede presentar distintos síntomas; algunos presentan tos que se relaciona con los alimentos o agua, inclusive pueden presentar voz húmeda, otros sienten que la comida se les queda atorada y no pasa, otros no pueden tragarse las pastillas y otros mas sienten que la comida se regresa, aquellos que tienen alguna deficiencia neurológica pueden tener problemas para formar el bolo alimenticio con incapacidad para transportarlo desde la boca.

El paciente con disfagia orofaringea debe ser evaluado por un equipo interdisciplinario para detectar el tipo de problema que presenta, para realizar el o los estudios pertinentes (prueba de deglución, videofluoroscopia de deglución) y para iniciar un plan de rehabilitación con posturas que nos ayuden a favorecer la seguridad y la eficacia de la deglución así como ejercicios que promuevan el adecuado funcionamiento de todos los músculos involucrados en el proceso de deglución.

Estas maniobras y ejercicios van acompañadas muchas veces en cambios en la dieta del paciente, modificando consistencias que sean adecuadas en cada caso (picado fino con tenedor, pudding, néctar, líquidos).

En ocasiones al paciente se le contraindica la vía oral y es referido al especialista que podría colocar una sonda a través de su estómago para ser alimentado y nutrido y así contribuir a su seguridad.

Las consecuencias directas de la disfagia orofaríngea son neumonías por aspiración con internamientos hospitalarios frecuentes, desnutrición y deshidratación. Estas condiciones pueden poner en riesgo la vida del paciente.

Es importante la valoración y manejo por un equipo interdisciplinario formado por el médico de cabecera del paciente (geriatra, médico internista, neumólogo, gastroenterólogo etc.), otorrinolaringólogo, logopeda o fonoaudiólogo y nutriólogo.

De igual forma debemos entender que la mejoría y evolución del paciente, va de la mano del esfuerzo y disposición del equipo interdisciplinario, el paciente, la cuidadora y sus familiares.

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