Incontinencia Urinaria y Control De Glucosa

El control de la glucosa es deseable para todas las personas en cualquier etapa de la vida, sanas o si viven con cualquier trastorno. El mantener un estilo de vida saludable que incluya una alimentación adecuada, ejercicio regular, y el control del estrés, nos puede permitir mejorar nuestra calidad de vida, y pasarlos de la mejor manera posible.

M.N.A. Valerie Cadena Camacho

15 de febrero del 2021

La edad puede ser un factor de riesgo para la incontinencia urinaria, así como también para que la glucosa salga de valores normales, sin embargo, no son condiciones que se deberían de normalizar como algo que ocurre conforme pasa la edad y mucho menos dejarlo sin atención. Idealmente, la incontinencia debe ser tratada por un urólogo y/o ginecólogo, y en caso de que hubiera un descontrol de glucosa, esto deberá ser consultado con un endocrinólogo de primera instancia, pero al de tratarse trastornos complejos, su tratamiento también es complejo y se requiere de un trabajo integral, donde se pueden sumar los psicólogos, nutriólogos, fisioterapeutas, entre otros especialistas.

La incontinencia urinaria y el descontrol glucémico comparten un factor de riesgo prevenible, que es, el de la acumulación de grasa corporal en la zona abdominal. En la población latinoamericana, el perímetro abdominal recomendado en mujeres es que no sea mayor a 80 cm y en hombres de 94 cm.

Ya que, al encontrarnos por arriba de este valor, se considera que se tiene sobrepeso abdominal, y la grasa que se acumula en esa zona, por diversos mecanismos, puede deteriorar nuestra salud cardiovascular; y en el caso de la incontinencia, se sugiere que también la inflamación pueda provocar daños en el músculo de la vejiga o alterar el funcionamiento de los esfínteres que evitan que hubiera un goteo involuntario. Además, la presión que ejerce la grasa sobre la vejiga puede provocar más episodios o aumentar la intensidad de la incontinencia.

Muchas personas que viven con incontinencia urinaria, evitan hacer ejercicio porque el esfuerzo puede provocar goteo, y genera más inseguridad practicarlo en comunidad por el temor de que ocurra algún accidente. El ejercicio indicado idealmente por un fisioterapeuta, ayuda a mejorar la condición de los músculos pélvicos y, además, existen ejercicios para mejorar la función de los esfínteres, por lo que el especialista sabrá mejor, de que manera iniciar para que lejos de ser algo contraproducente, mejore la calidad de vida de una persona que vive con incontinencia.

Con el ejercicio también se mejora la composición corporal, aumentando y manteniendo la masa muscular, también es una manera de bajar la grasa corporal, y todo esto contribuye a un mejor control de glucosa, evitando complicaciones al largo plazo.

El ejercicio aeróbico y de fuerza por diferentes mecanismos ayudan a que no se acumule grasa en zona visceral, beneficiando a las personas que viven con incontinencia y que presentan alteraciones en la glucosa.

Existen algunas recomendaciones que pueden ayudar controlar ambos trastornos. En muchos estudios científicos, se sugiere eliminar el uso del té. En cuanto al consumo de café, existe un poco de controversia, pero se recomienda beber hasta dos tazas diarias, para evitar la incontinencia. Alimentos altos en antioxidantes, principalmente los altos en vitamina C, como naranja, mandarina, guayaba, dan una protección adicional al tejido de la vejiga y además pueden contrarrestar el manejar valores de glucosa alto. Se recomienda evitar grasas saturadas, que vienen contenidas en productos de origen animal, como, por ejemplo, la manteca, la mantequilla, los quesos madurados, los cortes de carne con grasas y por el contrario, favorecer el consumo de grasas de origen vegetal, como el aguacate, las semillas (cacahuates, nueces, pepitas, semillas de girasol, etc.) y los aceites vegetales; con la excepción del coco, que es el único alimento de origen vegetal con altas concentraciones de grasas saturadas. El mejorar el tipo de grasas en la dieta puede disminuir la inflamación celular y circulatoria, puede ayudar a controlar el peso, la glucosa y la presión arterial, y con ello permitir una mejor perfusión de oxígeno a todos nuestros órganos, incluyendo al de la vejiga.

Hay personas que durante la noche pueden presentar más deseo para orinar o no concilian bien el sueño. El dormir bien es un factor muy importante para conservar nuestra salud.

Se recomienda realizar una cena ligera, baja en irritantes, que contribuya a una mejor digestión durante el sueño, así como también, evitar líquidos una hora antes de acostarse, para disminuir la sensación de orinar mientras estamos descansando.

Así que, de todas las recomendaciones que se sugieren para adoptar a nuestro estilo de vida y que pueden ayudar a tener un mejor control en incontinencia y de glucosa, y con ello mantener, mejorar tu salud. ¿Cuál o cuáles crees que son las conductas que puedes mejorar o adoptar? Se sugiere escoger una o máximo dos conductas para cambiar y comenzar a trabajar en ella(s), e irla(s) mejorando a través del tiempo, generalmente toma semanas o incluso meses. Lo ideal siempre será hacerlo en compañía de los especialistas que te podrían guiar en el proceso para lograr una mejor calidad de vida.

 

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